Historia

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El castillo Zulaica empezó a ser construido a partir del año 1902 por el comerciante vasco y regidor de Concepción, Don Nicasio Zulaica. A su muerte, acaecida en 1925, queda en manos de sus herederos. En 1930 lo adquiere el Arzobispado de Concepción, comenzando la historia de nuestro Centro Educacional. En 1948, el Arzobispo de Concepción Monseñor Alfredo Silva Santiago funda la Universidad Popular Obrera, siendo su primer rector. El objetivo fue satisfacer la necesidad de capacitar a jóvenes y adultos e integrarlos cristianamente al mundo laboral, es decir, entregarles las herramientas no sólo materiales sino espirituales para ganarse el respeto y el sustento con dignidad. La Universidad Popular Obrera queda inaugurada oficialmente el 16 de mayo de 1948, recibiendo la bendición de Monseñor Alfredo Silva Santiago.

Cuando empieza a funcionar la Universidad Popular Obrera lo hace con cursos de capacitación, que van aumentando con el tiempo, según las necesidades y requerimientos. Algunos de los cursos son: Mecánica, Peluquería, Corte y Confección, Primeros Auxilios, Zapatería, Carpintería, etc. Comienza a funcionar con 200 alumnos que, al ampliar las dependencias, aumenta su número.

De Universidad Popular Obrera a Centro de Educación Integrada de Adultos

Con el tiempo surgen nuevas expectativas y necesidades, especialmente de una mayor preparación académica. De Universidad Popular Obrera cambia el nombre en el año 1981 a Centro de Educación Integrada de Adultos “Monseñor Alfredo Silva Santiago”, en homenaje a su fundador. También en ese año es reconocido por el Estado como cooperador de la función educacional chilena, con resolución exenta Nº 7056 del 28 de octubre de 1981, siendo su sostenedor el Arzobispado de la Santísima Concepción.

Al pasar a ser CEIA Monseñor Alfredo Silva Santiago, aparte de seguir funcionando el Área Técnica se crea la Educación Básica con sus tres niveles. Posteriormente, en el año 1988, comienzan los cursos de Enseñanza Media, llamados ciclos (decreto 12), que son dos años en uno y cuyo requisito es tener los 18 años cumplidos. Posteriormente, en el año 1997, se crea la Enseñanza Media (decreto 190) para estudiantes que no han cumplido los 18 años de edad.

Luego del reconocimiento como Cooperador de la Función Educacional, asumía como representante legal y directora del establecimiento la Hna. Teresa Barrera, religiosa perteneciente al Instituto Catequista “Dolores Sopeña”, bajo cuyo cargo está el colegio, autorizado por el Arzobispado. El colegio cumple 40 años y la matrícula crece a 650 alumnos. Se realizan diferentes actividades de celebración.

Con el tiempo, asume como representante legal la religiosa Patricia Hermosilla Jerez; de Directora, la Sra. Rosa Rocha Vergara y como Inspectora General, la Sra. Ilda Mella Novoa, quien trabajaba ya en el establecimiento desde que era Universidad Popular Obrera.

Alrededor de los años 1996 – 1997 se comienza a construir el edificio nuevo, en la esquina de las calles Aníbal Pinto y Las Heras, ya que nuevos requerimientos especialmente de nuevas matrículas hace necesaria esta obre. Éste se conecta con la antigua, ampliándose el colegio con la instalación e implementación de talleres, biblioteca, etc.

Queda en el cargo de representante legal del establecimiento la religiosa Sandra Salazar Neira. En 1998 el colegio cumple 50 años desde su fundación, los que son celebrados con variadas actividades.

En el 2008 en la celebración de los 60 años, junto a estudiantes de sociología, psicología, asistentes sociales y profesores del plantel, se hizo una exhaustiva investigación de porqué el porcentaje alto de desmotivación que lleva al fracaso escolar, además de indisciplina y posteriores fracasos en todos los ámbitos de sus vidas (familiar, social, laboral, sentimental); Este diagnóstico nos permitió darnos cuenta de muchas carencias que tienen especialmente los más jóvenes, nos ha ayudado al trabajo más concienzudo en las salas, reforzar el trabajo en orientación, relación con los apoderados y los tiempos que dedicamos a escuchar sus problemáticas, para poder responder mejor a estas y así cumplir con nuestra misión.

El año 2013 se termina definitivamente la obra OSCUS en nuestra ciudad. Queda nada más que el colegio durante la semana impartiendo educación modalidad dos años en uno para personas mayores de 18 años (y mucho más), plan que se cumple en un 10% debido a que el 90% de las matrículas del colegio las componen año a año mayor número de estudiantes provenientes de otros colegios y con edades de entre los 16 y 19 años.

En el año 2015 la fundación Dolores Sopeña deja por siempre nuestra región y con ella su obra impresa en nuestra conciencia social. Nuestro CEIA pasa a ser parte de La Fundación Educacional La Asunción, que se hace cargo de nuestro colegio con tres nuevos pilares educativos, que nos motivan en los pasos de Jesucristo: “Educar, Evangelizar y Servir”.